miércoles, diciembre 17, 2008

La Moncloa, estilo Homer Simpson

"Estaba así cuando llegué" era un consejo que Homer Simpson le daba a Bart para quitarse de líos y escurrir el bulto. Y eso es lo que ha producido el equipo de La Moncloa como justificación exculpatoria de cualquier responsabilidad en la crisis económica. La alta política, supongo. El liderazgo, intuyo. Si, además, puedes endosarle el marrón a otros, miel sobre hojuelas.  

Sabedor de esto, ZP y su grupo de fans de los acontecimientos históricos -qué peligrosas son las hipérboles-, se ha dedicado a situar la culpa de cualquier cosa en Bush, Reagan y a los neocons -por qué no, diga usted que neoliberales aquello o que neocons esto, lo que sea, que todo suena a lo mismo y es un magna de alusiones intercambiables que, no pocas veces, sirve para ocultar un antiamericanismo pseudointelectual, aunque en realidad pueril-. La alusión del presidente sería la justificación para un mal diagnóstico inicial, una larga etapa de inacción en la que se llegó a prohibir el uso de la palabra crisis y por último toma de decisiones desacertadas (p. ej. los planes E). Casi que hay que preguntarse si toda la culpa es de otros y tan poco puede hacer un presidente de España, ¿de qué sirve gobernar? 

Por otro lado, a ver quién le dice al presidente que debería mencionar a Clinton que en esto de la crisis tuvo su aportación y que los neocons están por la intervención estatal en bastantes cosas, así que la imagen de desrreguladores que les quieren adherir no les encaja del todo bien. 

Pero si miramos atrás, algo no encaja en ese diagnóstico según el cual era imposible predecir y no se podían haber tomado medidas para atenuar y reducir alguno de los impactos de la crisis. 

Sobre todo si va Ernesto Ekaizer y en una tertulia televisiva, haciendo gala de desfachatez y prodigalidad en el verbo, tras haber dicho lo contrario, se marca un doble mortal con tirabuzón y afirma que en el debate entre Pizarro y Solbes de 21 de febrero, visto como había ido la cosa, debería haber sido Pizarro, porque había dicho la verdad sobre la crisis que venía. Toma del frasco. Eso sí, la conclusión, a saber, si Solbes, Pepiño, ZP y, añado yo, todos los que se dedicaron a tildar de antipatriotas quienes hablaron de crisis, habían mentido o se habían equivocado en su diagnóstico no era relevante.

Mira tú, tras una legislatura, la de 2004-2008, que se centró en las supuestas mentiras del PP, pues la verdad/mentira, debería ser un elemento muy relevante para evaluar al gobierno, porque lo del doble rasero no está bien...

En segundo lugar porque, suponiendo que no hubiese sido una mentira, sino un error, les convertiría en el peor equipo posible para dirigir el país en una legislatura que va a estar marcada por la situación económica. 

En fin, que se podía saber. Que haber hablado claro, tratando a los ciudadanos como adultos hubiera sido lo responsable, pero no. Mejor, mentir, porque lo que importaba era ganar las elecciones. 

Y decir muchas veces "estaba así cuando llegue". 

A lo mejor alguien se lo acaba creyendo, igual que se creyeron que Solbes había ganado el debate económico con Pizarro. 

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